Cinco señales de que tal vez debes renunciar a tu trabajo



Muchas veces nos mentimos a nosotros mismos, aguantamos sentimientos de estrés, preocupación o tristeza y nos rehusamos al cambio por el miedo a empezar de nuevo. Si sientes que tu trabajo actual ya no te motiva igual que antes o, peor aún, sientes que le resta energía a tu vida, puede que sea momento de empezar a buscar nuevos rumbos.


Te dejamos a continuación algunas señales que te pueden ayudar a aclarar la cabeza y determinar si es momento de renunciar a tu trabajo y lanzarte a un nuevo camino:

1. Estás aburrido de tener que hacer más de lo mismo cada día: recuerdas cuando llegaste por primera vez a ese trabajo, la motivación que tenías de “cambiar el mundo” desde ese nuevo espacio, la planeación, las ganas, los nuevos proyectos… ¿aún las tienes? Si no es así, es probable que ese trabajo esté perdiendo sentido para ti.

2. Has pensado seriamente en la opción de renunciar, incluso has escrito tu carta de renuncia, pero no has dado el paso: muchas veces los niveles de estrés, las personas con las que trabajas, la desmotivación o la frustración te han llevado al límite en repetidas ocasiones hasta tal punto de repetirte: “voy a renunciar”. Tómate tu tiempo para pensar si fue solo algo de momento o si ese es realmente tu deseo más profundo. Deja de quejarte y empieza a planear cómo sería tu futuro si emprendieras un nuevo camino.

3. Tú única motivación es el dinero: Piensa por un momento cuál sería tu decisión si no tuvieras obligaciones financieras y tu estilo de vida actual estuviera asegurado… ¿renunciarías? Si la respuesta es un total y rotundo sí, empieza a crear el camino que quieres alcanzar.

4. Estás haciendo mal tu trabajo: Una consecuencia de perder el interés y la motivación, así no lo quieras, puede ser la pérdida de la concentración y la baja en tus niveles de productividad y proactividad. Eso se nota y más si empezaste siendo un trabajador destacado y ejemplar. Antes de afectar la imagen de lo buen trabajador que eres da un paso al costado y busca nuevos retos.

5. Tu jefe es un mal jefe: Una cosa es la persona y otra es su capacidad de liderar, muchas veces solo basta de un mal jefe para decidirte a buscar una nueva oportunidad laboral, porque seamos sinceros, quién quiere luchar día a día con una persona que le desmotiva, le aburre o en el peor de los casos, le ataca y le trata injustamente.

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